viernes, 9 de septiembre de 2016

Teoría acerca de la Evolución del Ser Humano por Camilo Jimenez,David Osorio,Nicolas Ramirez y Luis Guillermo Vega
La teoría de la evolución de Darwin se considera, con justicia, como el mayor principio unificado de la biología. Darwin no fue el primero en proponer una teoría de la evolución, pero fue el primero que describió un mecanismo válido por el cual podría ocurrir. Su teoría difería de teorías previas en que él imaginaba a la evolución como un proceso doble, que dependía: 1. de la existencia de variaciones hereditarias entre los organismos, y 2. del proceso de selección natural por el cual algunos organismos, en virtud de sus variaciones hereditarias, dejaban más progenie que otros.
Existen numerosas evidencias que ponen de manifiesto la existencia del proceso evolutivo. Distinguiendo el campo del que provienen, pueden reconocerse cinco fuentes de evidencia: la observación directa, la biogeografía, el registro fósil, el estudio de las homologías y la imperfección de la adaptación.
Desde la época de Darwin, se ha acumulado una gran cantidad de nuevas evidencias en todas estas categorías, particularmente en los niveles celular, subcelular y molecular, que destacan la unidad histórica de todos los organismos vivos. Una debilidad central de la teoría de Darwin, que permaneció sin resolver durante muchos años, fue la ausencia de un mecanismo válido para explicar la herencia.
En la década de 1930, el trabajo de muchos científicos se plasmó en la Teoría Sintética de la evolución, que combina los principios de la genética mendeliana con la teoría de Darwin. La Teoría Sintética ha proporcionado -y continúa proporcionando- el fundamento del trabajo de los biólogos en sus intentos por desentrañar los detalles de la historia de la vida.



Todas las especies de organismos tienen su origen en un proceso de evolución biológica. Durante este proceso van surgiendo nuevas especies a causa de una serie de cambios naturales. En los animales que se reproducen sexualmente, incluido el ser humano, el término especie se refiere a un grupo cuyos miembros adultos se aparean de forma regular dando lugar a una descendencia fértil, es decir, vástagos que, a su vez, son capaces de reproducirse. Los científicos clasifican cada especie mediante un nombre científico único de dos términos.
En este sistema el hombre moderno recibe el nombre de Homo sapiens.
El mecanismo del cambio evolutivo reside en los genes, las unidades básicas hereditarias. Los genes determinan el desarrollo del cuerpo y de la conducta de un determinado organismo durante su vida. La información contenida en los genes puede variar y este proceso es conocido como mutación. La forma en que determinados genes se expresan —cómo afectan al cuerpo o al comportamiento de un organismo— también puede variar. Con el transcurso del tiempo, el cambio genético puede modificar un aspecto principal de la vida de una especie como, por ejemplo, su alimentación, su crecimiento o sus condiciones de habitabilidad.
Los cambios genéticos pueden mejorar la capacidad de los organismos para sobrevivir, reproducirse y, en animales, criar a su descendencia. Este proceso se denomina adaptación. Los progenitores transmiten mutaciones genéticas adaptativas a su descendencia y finalmente estos cambios se generalizan en una población —un grupo de organismos de la misma especie que comparten un hábitat local particular. Existen numerosos factores que pueden favorecer nuevas adaptaciones, pero los cambios del entorno desempeñan a menudo un papel importante. Las antiguas especies de homínidos se fueron adaptando a nuevos entornos a medida que sus genes iban mutando, modificando así su anatomía (estructura corporal), fisiología (procesos físicos y químicos tales como la digestión) y comportamiento. A lo largo de grandes periodos de tiempo esta evolución fue modificando profundamente al ser humano y a su forma de vida.
Los científicos estiman que la línea de los homínidos comenzó a separarse de la de los simios africanos hace unos 10 o 5 millones de años. Esta cifra se ha fijado comparando las diferencias entre el mapa genético del género humano y el de los simios, y calculando a continuación el tiempo probable que pudieron tardar en desarrollarse estas diferencias. Utilizando técnicas similares y comparando las variaciones genéticas entre las poblaciones humanas en todo el mundo, los científicos han llegado a la conclusión de que los hombres tal vez compartieron unos antepasados genéticos comunes que vivieron hace unos 290.000 - 130.000 años
-Los Primeros Homínidos
Australopithecus: fue el primer homínido bípedo (caminaba en dos patas y podía correr en terreno llano). Poseía mandíbulas poderosas y fuertes molares. Su cerebro tenía un volumen inferior a los 400 centímetros cúbicos. De aquí se deduce que el andar erguido se produjo mucho antes que la expansión del cerebro.
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Homo habilis: coexistiendo con el australopithecus apareció esta especie de homínidos. Tenían un cerebro más grande, alrededor de 700 centímetros cúbicos. Su característica más importante fue el cambio en su forma de alimentación: ya no sólo comían frutas y vegetales sino también animales. Actualmente los investigadores no están de acuerdo sobre si el homo habilis cazaba intencionalmente y fabricaba utensilios para hacerlo.
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Homo erectus: algunos lo consideraron el representante directo del hombre, pero hoy se sabe que muchos austratopithecus anteriores poseían rasgos semejantes. Son los primeros homínidos que se distribuyeron ampliamente por la superficie del planeta, llegando hasta el sudeste y este de Asia. Poseían un cerebro mayor que el del
homo habilis: alrededor de 800 centímetros cúbicos. Conocían el uso del fuego y fabricaron la primera hacha de mano. El primer homo erectus fue encontrado en java (Oceanía) a fines del siglo pasado. El hallazgo de restos de homínidos de esta especie en las cavernas de Pekín permitió la reconstrucción de algunos aspectos de su vida.
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Homo sapiens: vivió en Europa, en África y en Asia. Los hallazgos arqueo­lógicos reflejan cambios importantes en el comportamiento de esta especie: utilización de instrumentos de piedra y hueso más trabajados, cambios en las for­mas de cazar, uso y dominio del fuego, empleo del vestido, aumento en el tamaño de las poblaciones, manifesta­ciones rituales y artísticas. El representante del homo sapiens más antiguo es el hombre de Neanderthal (Alemania), y en tiempos más modernos, el hombre de CroMagnon (Francia).
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Homo sapiens sapiens: Sus características físicas son las mismas que las del hombre actual. Su capacidad cerebral es de alrededor de 1400 centímetros cúbi­cos. Se cree que apareció en Europa hace alrededor de 40.000 años. El homo sapiens sapiens es el que protagonizó, a partir del año 10.000 a.C., cambios muy importantes en la organización económica y social, como las primeras formas de agricultura y domesticación de animales, y la vida en ciudades.

Evolución del craneo:
El cráneo humano ha cambiado drásticamente durante los últimos 3 millones de años.
La evolución desde el Australopithecus hasta el Homo sapiens, significó el aumento de la capacidad craneana (para ajustarse al crecimiento del cerebro), el achatamiento
del rostro, el retroceso de la barbilla y la disminución del tamaño de los dientes.
Los científicos piensan que el increíble crecimiento de tamaño del cerebro puede estar relacionado con la mayor sofisticación del comportamiento de los homínidos.
Los antropólogos, por su parte, señalan que el cerebro desarrolló su alta capacidad de aprendizaje y razonamiento, después de que la evolución cultural, y no la física, cambiara
la forma de vida de los seres humanos.



-Manejo del fuego y perfeccionamiento de las herramientas.
El hombre conoció el fuego 500.000 años antes de Cristo. 
Los hombres no sabían como encender el fuego con combustible y podían perderlo, para recuperarlo debían esperara que la naturaleza les brindara la oportunidad de volver a obtenerlo y por esto nombraron Guardianes del Fuego.
En Roma existió la orden sacerdotal de las vestales de cuidar el fuego sagrado y si se dejaba apagar esta seria sepultada viva en castigo.
Las herramientas a través de los años han evolucionado según la necesidad del hombre.
ORIGEN:
Cuando las manos del hombre ya no eran suficientes para realizar las tareas necesitaron ayuda de algun objeto y fue asi como nacierón las herramientas,La primera herramienta  usada por el hombre es el maso que se basa en dejar caer un golpe vertical a la cual se le llama Herramienta de la Primera Familia.
Utensilios similares como la Maza y la Clava fueron evolucionando hasta convertirse en lo que actualmente conocemos como martillo.








-Domesticación de las Plantas y los Animales.
Los resultados de la domesticación son que las plantas se adaptan a condiciones y características que beneficien a los consumidores. 
Una planta domesticada se puede comparar con un animal salvaje que se ha convertido en mascota. 
Cuando una planta domesticada es reintroducida en su habitad natural no es capas de sobrevivir debido  a que el proceso de domesticación le elimina características adaptativas y mecanismos fundamentales para sobrevivir en la naturaleza.
Un animal domestico es aquel que criado por el hombre constituye una raza diferente a la forma salvaje primitiva .
Cuando un animal es domesticado se le habitúa a vivir  y reproducirse en la morada del hombre.
La importancia de los animales domésticos no es siempre la misma unos ofrecen ofrecen fuerza de trabajo, otros son tenidos solo por placer  y otros por razones deportivas.
-La cultura como forma de adaptación.
Desde una perspectiva antropológica se constata que el comportamiento humano obedece a pautas definidas culturalmente, que se derivan del proceso de interacción social y de la interacción hombre-naturaleza. Ahora bien, ambos procesos se encuentran entrelazados ya que la adaptación humana al entorno y la apropiación de los recursos que usamos para vivir se lleva cabo a través de la experiencia y del aprendizaje colectivo que da origen a ciertas pautas o formas  de adaptación específicas. Una de las cualidades singulares de la capacidad adaptativa humana es que el factor clave que le permite desenvolverse con éxito como especie radica en sus capacidades intelectuales y sociales, por sobre cualquier otra cualidad física o biológica. La capacidad de crear símbolos y de significar la realidad constituye una cualidad adaptativa superior que nos permite construir una realidad propiamente humana.

Toda aproximación a la realidad la hacemos mediante símbolos y signos que constituyen una imagen abstraída de la realidad misma. Podemos reproducir la realidad a través de símbolos y estructuras de símbolos, podemos crear códigos y lenguajes que permiten comunicarnos y construir realidades. Ahora esta construcción simbólica no opera de manera aislada de la realidad sino que debe necesariamente servir para interpretarla y operar en ella. Nace del proceso de interacción con el entorno y el lenguaje nos sirve para referirnos a lo que ocurre en el entorno, a como suceden las cosas, las relaciones entre los hechos  y a los que nos ocurre a nosotros como seres humanos en nuestro diarios vivir, nos permite expresar lo que pensamos, lo que creemos, lo que sentimos, lo que queremos y lo que no queremos.

Si bien nuestro comportamiento esta culturalmente determinado, no se puede entender la cultura como un ente externo que se impone sobre el ser humano, al contrario cada grupo humano va creando sus pautas culturales en función de un proceso que surge de la experiencia y de las condiciones que les toca vivir, es el resultado de los aprendizajes y de las construcciones simbólicas que los mismos integrantes del grupo han sido capaces de establecer y seleccionar. Ahora bien, la diversidad cultural y la misma evolución de las sociedades expresan la enorme ductilidad que tiene los grupos humanos para crear formas de adaptación, para encontrar soluciones viables a los desafíos que les impone el entorno y para generar formas particulares de organización de lo social. Aquí entramos en un terreno de mayor complejidad que requiere poner atención en que es lo que se mantiene y que es lo que cambia en las sociedades, cuales son los elementos comunes o constantes en la construcción de los social y cuales son aquellos que están en constante modificación o evolución o re-estructuración.